Declaracion COENER,CEDICE, GO y SVIP a 2años Del Acc Idente de Amuay 250814.Docx by COENER2010
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martes, 26 de agosto de 2014
Declaración conjunta de COENER, CEDICE, Grupo Orinoco y de la SVIP a 2 años del Accidente de Amuay
Publicado por COENER en 12:19 0 comentarios
Etiquetas: accidente, CEDICE, COENER, explosion, Fiscalia, Grupo Orinoco, indices de frecuencia, PDVSA, Refineria Amuay, seguridad industrial, SVIP
lunes, 30 de diciembre de 2013
Precio de la gasolina: incapacidad y corrupción
Este es un trabajo publicado por un miembro de COENER, como un trabajo particular de investigación (Green Paper), por lo tanto COENER no se hace solidaria con su contenido:
Juan L. Martínez
El Estado Venezolano ha proporcionado, entre 2002 y 2013, más de 91 mil millones de dólares en subsidios implícitos a
los combustibles de uso automotor.
Lamentablemente, una porción de esta inmensa cantidad de dinero ha
sido apropiada por la cadena de contrabando de combustibles; diversos estimados
y trabajos de investigación indican que cerca de un 15% del volumen de combustibles
automotores sale ilegalmente por varios puntos fronterizos.
Por otra parte, estudios en el campo estadístico y social indican que de
todo el subsidio que el Estado provee a los combustibles que se utilizan en la
actividad de transporte, escasamente un 7% llega de alguna manera al
20% de las familias más pobres, mientras que el 20% de los estratos sociales de
mayores ingresos perciben el 39% de dicho subsidio.
A todo esto se debe sumar la alta incidencia de accidentes, así como la
pérdida de capacidad de producción petrolera y de procesamiento en refinerías
que viene experimentando PDVSA desde 2003, lo cual ha derivado en la necesidad
de importar gasolina terminada y diversos componentes, así como combustible
diesel. Se estima que desde 2011 Venezuela debe importar entre 10 mil y 50 mil
barriles diarios de combustibles, que paga a precios internacionales.
De igual modo, producto de estas graves distorsiones y de la utilización
de la industria petrolera nacional con fines políticos, se observa una
preocupante falta de inversiones en la infraestructura de refinación, así como
de transporte, distribución y de expendios de combustibles.
Debido a incapacidad y corrupción política y gerencial, enmascaradas tras
la falsa tesis de que la gasolina debe seguir regalándose en beneficio del
pueblo, después de 15 años, y luego de la acumulación de una inmensa deuda interna
y externa, esta carga se le hace insostenible al gobierno, y simplemente
anuncia, dos días después de un proceso electoral de autoridades regionales, y contrariamente a lo que aseguraron a lo largo de este año, que la gasolina ahora si debe aumentarse de precio debido a que PDVSA pierde mucho
dinero con este subsidio.
El planteamiento es sencillamente inaceptable debido a que después de
años de abandono y politización, los responsables de la industria
petrolera y las autoridades del gobierno no pueden simplemente trasladar su
incapacidad a los ciudadanos con la finalidad de mantener en PDVSA una
administración de carácter político, ineficiente y sin rendición de cuentas.
Antes de proceder con una medida de esta naturaleza, el gobierno debe responder a la ciudadanía varias preguntas:
1) ¿Por qué se ha permitido llevar a la industria petrolera, y al país, a
una situación económica y operativa tan precaria?
2) ¿Por qué en este momento PDVSA ya no puede seguir proporcionando
el subsidio si durante los últimos 3 años los precios de exportación de la
cesta petrolera venezolana se mantienen en el orden de 100 dólares por barril?
3) ¿Por qué se ha permitido, bajo el conocimiento de las autoridades,
una actividad de contrabando de extracción cada vez más desarrollada?
4) ¿Cómo se va a garantizar que una medida de ajuste de precios no va a
afectar a los usuarios del transporte público y no va a generar aumentos de
precios generalizados en bienes y servicios?
5) ¿Por qué no se han concretado sistemas alternativos de transporte
masivo que puedan proveer opciones reales y eficientes a la ciudadanía?
6) ¿Cómo se va a beneficiar el pueblo con este ajuste en los precios de
los combustibles? ¿Qué va a hacer PDVSA y el Estado con los ingresos
adicionales? ¿Cómo se va a compensar a las familias de menores recursos?
7) ¿Por qué el ministro-presidente de PDVSA, y vice-presidente para el
área económica, asegura que el costo de producción de la gasolina es
equivalente a más de 28 veces el precio al cual se vende al público? Esto equivale
a casi 70 dólares por barril; 3 veces el costo que ha venido reportando el Ministerio de Petróleo y Minería para la cesta de combustibles que se suministra al mercado interno.
8) ¿Acaso PDVSA aspira a que el pueblo subsidie las compras de combustibles
en el exterior debido a su pérdida de capacidad de producción y de refinación?
9) ¿Por qué, si el problema es de recursos financieros, no se suspenden de
igual modo los negocios políticos internacionales que en materia petrolera hoy
acarrean pérdidas por más de 8 mil millones de dólares anuales a PDVSA?
Ante la situación a la cual ha llegado la industria petrolera, este
planteamiento de aumento improvisado de precios de la gasolina ameritaría la destitución del
ministro-presidente de PDVSA, así como de todo el directorio, tanto de PDVSA
como del Ministerio de Petróleo y Minería.
Nuevamente, es momento que los órganos fiscalizadores del Estado, el
Ministerio Público, la Contraloría y la Asamblea Nacional, entre otros, asuman
su rol y comiencen a hacer su trabajo en beneficio del interés de los
ciudadanos.
Publicado por Juan L Martinez en 21:08 0 comentarios
Etiquetas: accidentes, Asamblea Nacional, contrabando, Contraloria, corrupcion, diesel, Fiscalia, gasolina, incapacidad, PDVSA, produccion, refinerias, subsidios
martes, 9 de abril de 2013
Siniestralidad de PDVSA en cifras
Juan L. Martínez
La seguridad en las operaciones de
PDVSA no escapa de la crisis que atraviesa la industria petrolera en Venezuela.
La reducción en sus niveles de
producción, tanto de petróleo crudo, gas natural y sus derivados, así como de productos
refinados, es cada día más inocultable. Las cifras que se reportan en diversas publicaciones
especializadas, así como las mismas cifras que reporta PDVSA, así lo confirman.
Luego del lamentable siniestro
ocurrido en la Refinería de Amuay el pasado 25 de agosto de 2012, el parque
refinador venezolano se encuentra operando en condiciones extremadamente limitadas.
Desde 2011 PDVSA se ha visto obligada a importar gasolina y componentes para
abastecer el mercado interno, sin embargo, después del referido accidente, los
niveles de importación se han incrementado significativamente, llegándose ahora
a efectuar importaciones de otros productos refinados, como combustible diesel.
Sin embargo, hasta la fecha poco se
comenta sobre los niveles de siniestralidad de la industria petrolera en
Venezuela, excepto las sacudidas que se generan en la opinión pública cuando
ocurren eventos como el de Amuay, y como el derrame de crudo en el Río
Guarapiche, ocurrido a comienzos de 2012; los cuales, en su momento, causaron
alarma general y una significativa percepción de que algo no anda bien en esta
empresa.
A continuación se podrá constatar,
con cifras, que los niveles de accidentalidad de PDVSA, en Venezuela, son
extremadamente preocupantes.
Un elemento disparador de este
trabajo lo constituyó el contenido del informe técnico que la empresa RJG Risk
Engineering llevó a cabo en marzo de 2012, con motivo de una evaluación en los
procedimientos y niveles de seguridad en la operación del Centro Refinador
Paraguaná (CRP), del cual forma parte la Refinería de Amuay. Esta evaluación
fue ejecutada por iniciativa del grupo QBE, como parte de las rutinas de
monitoreo de sus clientes a nivel internacional, para efectos de calificar los
niveles de riesgo y los requerimientos para una adecuada cobertura en sus
pólizas de seguros.
El referido informe indica, en su
página 6, bajo el subtítulo “Incidentes”, que durante el año 2011, en el CRP se
reportaron 222 eventos, de los cuales cerca de 100 fueron incendios. Sin
embargo, lo más delicado es, que a pesar de disponerse en el CRP de buenos procedimientos
de reporte y de investigación de accidentes, de todos estos incidentes
reportados, solamente unos pocos fueron pasados a la fase de investigación por
parte del comité responsable de esta tarea, y únicamente nueve (09) fueron “cerrados”
con resultados y recomendaciones, de acuerdo a lo indicado en este informe
técnico.
Otro elemento de significativa
relevancia es la información que PDVSA revela en sus informes de gestión anual,
como parte del contenido de la gestión referida a la Seguridad Industrial en
sus operaciones. En estos informes se puede constatar la magnitud de dos indicadores
clave en materia de seguridad industrial; el Índice de Frecuencia Neta (IFN),
el cual muestra la cantidad de accidentes causantes de lesiones con pérdida de tiempo de labor por cada Millón de
Horas de trabajo; y el Índice de Severidad (IS), el cual muestra la cantidad de
días perdidos de labor por Millón de Horas de trabajo.
En estos informes puede constatarse,
de forma sorprendente, que lejos de reducirse la incidencia de accidentes y su
nivel de gravedad, como es la tendencia a nivel global, estos índices aumentan
de manera sostenida en Venezuela desde el año 2007, mientras que en CITGO,
filial de PDVSA que opera en Estados Unidos, con varias refinerías y terminales
de manejo de crudo y combustibles, sus indicadores de seguridad industrial
vienen mostrando una significativa mejora, a tal punto que en 2009 y 2010 fue
galardonada debido a su exitoso desempeño en esta materia.
La gráfica mostrada a continuación
refleja el desempeño de PDVSA en comparación con otras empresas y en relación a
los indicadores globales publicados por International Association of Oil and
Gas Producers (OGP), en este caso, los referidos a IFN.
La siguiente gráfica refleja el desempeño de
PDVSA en relación a sus indicadores de severidad.
En las gráficas se constata que los
índices frecuencia de accidentes muestran una tendencia decreciente a nivel
global, e incluso en empresas como PEMEX y ECOPETROL, que hasta 1999 tenían
altos índices de siniestralidad, en los últimos años han hecho esfuerzos
significativos e internacionalmente reconocidos en materia de seguridad
industrial.
En
cambio PDVSA, con cifras
publicadas por esta misma empresa, hace evidente que sus operaciones
conllevan
niveles inaceptables de riesgo, no solo para sus trabajadores propios y
contratados, sino para las poblaciones circundantes, especialmente en
aquellas
instalaciones cercanas o dentro de áreas de alta concentración
poblacional, tal
como ocurre con las refinerías de Amuay, Cardón, El Palito y Puerto La
Cruz, con otras instalaciones de manejo de combustibles como poliductos y
Plantas de
Distribución, así como miles de kilómetros de gasoductos y redes de
distribución.
Otro elemento que hace reflexionar más
profundamente es el hecho que antes de 2003 los niveles de accidentalidad en
Venezuela estaban dentro de los parámetros internacionales (OGP) y eran incluso
menores que los promedios de la región, tal como se muestra en la siguiente
gráfica. De igual modo se observa cómo a partir de 2003 el índice de frecuencia
comienza a elevarse superando el promedio regional.
Publicado por Juan L Martinez en 18:00 0 comentarios
Etiquetas: Asamblea Nacional, CITGO, ECOPETROL, Fiscalia, frecuencia neta, OGP, PDVSA, PEMEX, seguridad industrial, severidad
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