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sábado, 16 de agosto de 2014

Siniestralidad de PDVSA a 2 años de la Tragedia de Amuay

 Este es un trabajo publicado por un miembro de COENER, como un trabajo particular de investigación (Green Paper), por lo tanto COENER no se hace solidaria con su contenido:

miércoles, 21 de mayo de 2014

¿Es viable el Presupuesto de Ingresos y Gastos de PDVSA y sus Empresas Filiales 2014?

Este es un trabajo publicado por un miembro de COENER, como un trabajo particular de investigación (Green Paper), por lo tanto COENER no se hace solidaria con su contenido:
  

 Sergio Sáez
Auditor Social
Caracas; 18 de Mayo de 2014



Después de transcurrido cuatro meses y medio del presente ejercicio económico de PETRÓLEOS DE VENEZUELA, S.A. Y SUS EMPRESAS FILIALES, el Jueves 15 de Mayo de 2014, el ministerio del poder popular de Economía, Finanzas y Banca Pública, publicó en la Gaceta Oficial Nº 40.412, una síntesis del Presupuesto de Ingresos y Gastos Consolidados de esas empresas.

Llama la atención que por tercer año consecutivo PDVSA mantiene invariable sus “Principales Metas”, reflejo de la poca importancia que la alta gerencia de PDVSA le presta a esa herramienta fundamental de planificación de la gestión operacional y financiera de la organización, y de análisis y control del cumplimiento de las metas y la corrección oportuna de las desviaciones. Gestión gerencial a todas luces criticable, toda vez que se trata de la empresa de todos los venezolanos que genera el 96% de las divisas que ingresan al país.

Como detalle del mismo se puede apreciar: una Producción de 3.176 MBD (2.900 MBD de petróleo crudo, 165 MBD de LGN y 111 MBD de Condensados), de los cuales los dos últimos no se toman en cuenta para la cuota asignada por la OPEP a Venezuela; Exportación de 2.528 MBD (1.978 MBD de petróleo crudo y 550 MBD de productos); y, 766 MBD de productos para el mercado doméstico.

Todas estas cifras no pueden ser corroboradas por el ciudadano de a pié, toda vez que el régimen le ha dado carácter de “secreto de Estado” a la información de PDVSA y de todas las empresas del Estado que tiene adscritas y las que nacionalizó y expropió. Por lo que padecemos de ausencia de información veraz y oportuna de parte de los voceros del régimen, y más grave aún, por la desidia de los organismos contralores del Estado y por el retraso en dar a conocer los Informes de Gestión Anual, los Estados Financieros Auditados y el Informe del Auditor, en la oportunidad que lo establece la Ley.

Producción
En lo que respecta a la Producción hay que puntualizar que el Ministerio del Poder Popular para el Petróleo y la Minería, tomó la decisión de dejar de reportar a la OPEP el nivel de producción de petróleo (direct communication) a partir del mes de Abril del presenta año, por razones que no han trascendido pero parecen obedecer a la gran disparidad que se ha venido observando en los últimos años con la que le reportan las fuentes secundarias (secondary sources)[1], que en lo que va del 2014 superan los 500 MBD, y revelan que Venezuela ha estado dejando de cumplir con la cuota en un volumen de 800 MBD con un costo de oportunidad de $ 28.300 millones a valor actual de la cesta petrolera  de 96,92$/b, como se reporta en menpet[2] para la semana del 12 al 16 de Mayo de 2014. Situación que debe estar beneficiando a Irak y Libia.

Refinación
En el circuito refinador nacional, incluyendo a Isla, se debe producir 766 MBD para el mercado doméstico y 550 MBD para exportación. Para el primero, PDVSA importará de acuerdo a la partida “Materiales, suministros y mercancías” un monto de Bs.F 52.704,80 millones, equivalentes a $ 8.365,84 millones, que a precio ponderado de 110 $/b FOB US Gulf [con precios de Abril 2014 para MTBE (102,37$/b); Nafta (90,74$/b); Gasoil (121,12$/b), y Gasolina regular (122,76 $/b)] significarían importaciones de 210 MBD, que al final van a ser incorporadas al mercado doméstico. Por lo que el consumo de petróleo crudo para el circuito refinador será de [(766 + 550 -210)/0,85] 1.300 MBD, con una utilización del circuito refinador del [(1.300/1.717)X100] 75,8%, que está por encima de la capacidad operativa actual de 66%, por la situación en que se encuentran las refinerías debido a los continuos accidentes y siniestros por falta del adecuado mantenimiento preventivo y correctivo a estas instalaciones. Por lo que muy probablemente se tenga que importar cantidades adicionales de combustibles, unas 168MBD. Para un gran total de 378 MBD de importación, a un costo de $15.177 millones, 80% por encima del monto presupuestado, que ajusta el consumo de petróleo crudo a 1.103MBD, y la disponibilidad para exportación a (2.330 – 1.103) 1.227 MBD de petróleo crudo y 550 MBD de producto, y unos ingresos por ventas de $19.458 millones (a precio de la cesta de 96,92$/b), muy por debajo de la cifra reflejada bajo Ingresos Ordinarios por “Exportación” por Bs.F 360.856,54 millones, equivalentes a $ 57.279 millones (que se corresponde con un precio de la cesta de 60$/b, base de cálculo de los ingresos ordinarios petroleros para el presupuesto 2014).

Destino de las exportaciones
La República en su afán de contar con solidaridades políticas de países vecinos, le ha impuesto a PDVSA, compromisos de suministrar petróleo y productos, en condiciones de precio, pago y financiamiento, desfavorables, como por ejemplo: a los países firmantes de los Acuerdos Energéticos de San José, ALBA, Petrocaribe, Acuerdo de Cooperación Energética de Caracas (ACEC), Convenio Integral de Cooperación (182 MBD de petróleo y productos); Convenio de Cooperación Integral Cuba - Venezuela (110 MBD y $ 1.090 millones); y por préstamos, líneas de crédito y financiamiento, cuyo servicio de la deuda se paga con petróleo y productos,  con China (130 MBD de fuel Oil y 270 MBD de petróleo crudo), Portugal, Irán, Belorús y Japón (100MBD de petróleo y/o productos); para un total de 792 MBD de petróleo y productos, que no generan ingresos a la Caja de PDVSA. Por el contrario, le generan regalía, impuesto de extracción, impuesto de registro de exportación y ganancia súbita, quedándole a PDVSA un remanente de 985 MBD, de los cuales tiene comprometido con China un saldo de 251 MBD (en las mismas condiciones contractuales que el pago del servicio de la deuda); con CITGO 190MBD, y 400MBD a India.


Aportes a la República
Al Fisco Nacional
Se presupuestaron bajo los renglones “Transferencias y donaciones a la República” Bs.F 110.067 millones, equivalentes a $ 15.884 millones, por concepto de regalías, impuesto de extracción, impuesto superficial, impuesto de registro de exportación y Fondo Independencia (por ganancias cambiarias); “Disminución de los Resultados Acumulados (Dividendos)”por Bs.F 6.000 millones, equivalente a  $ 952 millones; y, “Impuesto Sobre la Renta” por Bs.F  37.910, equivalentes a $ 6.017 millones, para un total de $22.853 millones. Que podría resultar mucho menor, si PDVSA logra convertir las divisas a una tasa de cambio más alta, bien sea en Sicad II, o en el “paralelo”, como lo hizo en anteriores ocasiones.

El renglón “Fondo Independencia” por Bs.F 39.801 millones, equivalente a $6.318 millones, está reflejando una aparente ganancia por revaluación de la tasa a la cual liquidará divisas PDVSA por encima de la de 6,30 Bs.F/$. Cuya primera aproximación pudiera ser los ingresos ordinarios petroleros al Presupuesto Nacional, Dividendos e Impuesto Sobre la Renta, por Bs.F 114.596 millones, equivalente a $18.190 millones. Que hace pensar que podría estar cambiando a una tasa promedio de 8,50 Bs/$, por debajo de la Tasa Sicad I, o a tasa Sicad I para lo que resta del ejercicio económico.

Al FONDEN
Por Ley que Crea Contribución Especial por Precios Extraordinarios y Precios Exorbitantes en el Mercado Internacional de Hidrocarburos, mejor conocido como “Ganancia Súbita”, debe entregarse al FONDEN el excedente sobre el precio de venta que supere el valor de la cesta utilizada para fines del cálculo de los ingresos ordinarios petroleros del Presupuesto Nacional (60$/b), en escalas y coeficientes que en su conjunto y al precio actual de la cesta petrolera de 96,92$/b, aportan 18,23$/b sobre el volumen exportado, descontando aquellos volúmenes correspondientes a los Acuerdos y Energéticos y a pagos del servicio de las deudas de la República, que en el caso que nos ocupa se corresponde con el saldo que permite ingresos netos a la Caja de PDVSA, 975 MBD, con un aporte de $ 6.488 millones. 

Costos de la operación medular (petrolera) de PDVSA
En la CUENTA CORRIENTE, bajo el rubro Gastos Corrientes, se pueden deducir los costos inherentes a dicha función, para lo cual habrá que separar del renglón “Gastos de personal”, el que corresponde al plantel petrolero (aquel existente para el 2002, 40.133 personas)[3], correspondientes al 28% del renglón por Bs.F 24.302 millones, equivalente a $3.857 millones; y adicionarles los “Servicios no personales” por Bs.F 57.291 millones, equivalentes a $9.094 millones, para un total de $12.951 millones. El renglón de “Materiales, suministros y mercancías” corresponde a costos adicionales a la refinación para el mercado doméstico por Bs. F 52.705 millones, equivalentes a $8.366 millones. Podemos inferir que el costo de producción del petróleo en la boca del pozo será de 12,23$/b.

Una primera aproximación al subsidio de los combustibles lo podemos estimar de la manera siguiente: El volumen (378MBD) y monto de importaciones para satisfacer el mercado doméstico ($15.177 millones), estará requiriendo [(766 - 378)/0,85] 457MBD de petróleo crudo, cuyo costo de producción corresponderá a $2.038 millones, y un costo adicional por importaciones, para un total de 17.215 millones. Muy superior a los $12.000 millones que indica Ramírez.

Cuanto le queda a PDVSA del Balance de Ingresos y Gastos:
Si tomamos de los “Ingresos Totales” que registra PDVSA, los “Ingresos Corrientes” y “Recursos de Capital” por Bs.F 445.081 millones, equivalente a $70.648 millones, debemos descontarle los siguientes conceptos: Costos de la operación medular por $12.951 millones; importaciones para mercado doméstico $15.177 millones; pago a Empresas Mixtas por ventas petróleo de los Socios Extranjeros $16.768 millones; Complemento Convenio de Cooperación Integral Cuba – Venezuela $1.090 millones; aporte al Fisco Nacional $22.853 millones; aporte al FONDEN $ 6.488 millones; porción corriente de la Deuda Financiera Consolidada $7.031 millones, Otros Gastos $3.503 millones, Saldo Gastos de Personal $9.873 millones. Todo lo cual hace un total de 95.734 millones, que dejará un déficit a PDVSA de $25.086 millones

La situación de Balance de PDVSA puede ser más grave si la cifra de producción resulta ser la reportada por la OPEP, según sus fuentes secundarias, toda vez que los ingresos se reducirían considerablemente.

Como conclusión, a las autoridades de los ministerios de la Economía, los de PDVSA, y al régimen mismo, nada le importa lo que le suceda a la principal industria de todos los venezolanos. Para muestra basta un botón. Los ingresos que genera PDVSA no le alcanzan para cubrir sus costos y obligaciones de su función medular, mucho menos para aportar a las misiones y fondos parafiscales. No puede acometer los proyectos de la Faja, ni en la infraestructura de la misma, que es de su sola responsabilidad. Por lo tanto, el régimen está tratando de ganar tiempo, al mantener a la oposición entretenida con “trapos rojos” que agita por todos lados. Lo que salta a la vista es que no dispone de divisas para que Cencoex pague sus obligaciones, y permitir que el sector industrial y de servicios reanude su marcha.


martes, 9 de abril de 2013

Siniestralidad de PDVSA en cifras

Juan L. Martínez

La seguridad en las operaciones de PDVSA no escapa de la crisis que atraviesa la industria petrolera en Venezuela.

La reducción en sus niveles de producción, tanto de petróleo crudo, gas natural y sus derivados, así como de productos refinados, es cada día más inocultable. Las cifras que se reportan en diversas publicaciones especializadas, así como las mismas cifras que reporta PDVSA, así lo confirman.

Luego del lamentable siniestro ocurrido en la Refinería de Amuay el pasado 25 de agosto de 2012, el parque refinador venezolano se encuentra operando en condiciones extremadamente limitadas. Desde 2011 PDVSA se ha visto obligada a importar gasolina y componentes para abastecer el mercado interno, sin embargo, después del referido accidente, los niveles de importación se han incrementado significativamente, llegándose ahora a efectuar importaciones de otros productos refinados, como combustible diesel.

Sin embargo, hasta la fecha poco se comenta sobre los niveles de siniestralidad de la industria petrolera en Venezuela, excepto las sacudidas que se generan en la opinión pública cuando ocurren eventos como el de Amuay, y como el derrame de crudo en el Río Guarapiche, ocurrido a comienzos de 2012; los cuales, en su momento, causaron alarma general y una significativa percepción de que algo no anda bien en esta empresa.

A continuación se podrá constatar, con cifras, que los niveles de accidentalidad de PDVSA, en Venezuela, son extremadamente preocupantes.

Un elemento disparador de este trabajo lo constituyó el contenido del informe técnico que la empresa RJG Risk Engineering llevó a cabo en marzo de 2012, con motivo de una evaluación en los procedimientos y niveles de seguridad en la operación del Centro Refinador Paraguaná (CRP), del cual forma parte la Refinería de Amuay. Esta evaluación fue ejecutada por iniciativa del grupo QBE, como parte de las rutinas de monitoreo de sus clientes a nivel internacional, para efectos de calificar los niveles de riesgo y los requerimientos para una adecuada cobertura en sus pólizas de seguros.

El referido informe indica, en su página 6, bajo el subtítulo “Incidentes”, que durante el año 2011, en el CRP se reportaron 222 eventos, de los cuales cerca de 100 fueron incendios. Sin embargo, lo más delicado es, que a pesar de disponerse en el CRP de buenos procedimientos de reporte y de investigación de accidentes, de todos estos incidentes reportados, solamente unos pocos fueron pasados a la fase de investigación por parte del comité responsable de esta tarea, y únicamente nueve (09) fueron “cerrados” con resultados y recomendaciones, de acuerdo a lo indicado en este informe técnico.

Otro elemento de significativa relevancia es la información que PDVSA revela en sus informes de gestión anual, como parte del contenido de la gestión referida a la Seguridad Industrial en sus operaciones. En estos informes se puede constatar la magnitud de dos indicadores clave en materia de seguridad industrial; el Índice de Frecuencia Neta (IFN), el cual muestra la cantidad de accidentes causantes de lesiones con pérdida de tiempo de labor por cada Millón de Horas de trabajo; y el Índice de Severidad (IS), el cual muestra la cantidad de días perdidos de labor por Millón de Horas de trabajo.

En estos informes puede constatarse, de forma sorprendente, que lejos de reducirse la incidencia de accidentes y su nivel de gravedad, como es la tendencia a nivel global, estos índices aumentan de manera sostenida en Venezuela desde el año 2007, mientras que en CITGO, filial de PDVSA que opera en Estados Unidos, con varias refinerías y terminales de manejo de crudo y combustibles, sus indicadores de seguridad industrial vienen mostrando una significativa mejora, a tal punto que en 2009 y 2010 fue galardonada debido a su exitoso desempeño en esta materia.

La gráfica mostrada a continuación refleja el desempeño de PDVSA en comparación con otras empresas y en relación a los indicadores globales publicados por International Association of Oil and Gas Producers (OGP), en este caso, los referidos a IFN.



La siguiente gráfica refleja el desempeño de PDVSA en relación a sus indicadores de severidad.



En las gráficas se constata que los índices frecuencia de accidentes muestran una tendencia decreciente a nivel global, e incluso en empresas como PEMEX y ECOPETROL, que hasta 1999 tenían altos índices de siniestralidad, en los últimos años han hecho esfuerzos significativos e internacionalmente reconocidos en materia de seguridad industrial.

En cambio PDVSA, con cifras publicadas por esta misma empresa, hace evidente que sus operaciones conllevan niveles inaceptables de riesgo, no solo para sus trabajadores propios y contratados, sino para las poblaciones circundantes, especialmente en aquellas instalaciones cercanas o dentro de áreas de alta concentración poblacional, tal como ocurre con las refinerías de Amuay, Cardón, El Palito y Puerto La Cruz, con otras instalaciones de manejo de combustibles como poliductos y Plantas de Distribución, así como miles de kilómetros de gasoductos y redes de distribución.

Otro elemento que hace reflexionar más profundamente es el hecho que antes de 2003 los niveles de accidentalidad en Venezuela estaban dentro de los parámetros internacionales (OGP) y eran incluso menores que los promedios de la región, tal como se muestra en la siguiente gráfica. De igual modo se observa cómo a partir de 2003 el índice de frecuencia comienza a elevarse superando el promedio regional.


Es hora que este importante aspecto se sume al monitoreo de la gestión de PDVSA, y que se exija al cuerpo directivo de esta empresa estatal, así como a los responsables por parte de Ejecutivo Nacional, una completa rendición de cuentas en materia de seguridad industrial, así como la divulgación de los informes de investigación de la mayor parte de los siniestros más graves, con la identificación de responsabilidades y el resarcimiento adecuado a las víctimas. La Fiscalía General de la República y la Asamblea Nacional deben asumir su responsabilidad y actuar de inmediato.